Tengo que estar de acuerdo con el comentario de Pablín, en cuanto a lo escepticismo. Aunque tampoco me simpatiza demasiado la antipática potencia del norte, no me prendo en cada teoría (que las hay y muchas) de máquinas del día del juicio, ni experimentos secretos en bases militares invisibles en el desierto y demas elucubraciones que bordean la paranoia...
El principal problema que tiene el HAARP para causar terremotos a gusto y piacere es la energía necesaria para provocar dichas calamidades.
Hay que aclarar que no está en duda que el gobierno de EEUU esté investigando sobre los efectos de ciertas ondas sobre la ionosfera. Las instalaciones en Alaska existen físicamente. Y también es cierto qué tipo de experimentos se están realizando, ellos mismos han confirmado que están investigando. Una búsqueda rapida arrojará resultados bastante claros al respecto.
Hecha la salvedad, volvemos al tema de la energía.
La potencia que utiliza HAARP es de unos 3.6 MW (Millones de vatios).
- Eso es una energía minúscula comparada con la energía acumulada que la ionósfera recibe del sol, por ejemplo.
- En comparación con una estación de radio de FM que puede llegar a utilizar unos unos 100 KW (Miles de vatios, mas o menos la 36ava parte de la potencia del HAARP), pero que en una ciudad grande como por ejemplo Buenos Aires donde tranquilamente puede haber unas 50; entonces la suma en 24hs de uso nos dá 5 MW.
- Por último, en comparación, un sólo relámpago tiene una potencia que va desde 5 GW (miles de millones de vatios) hasta unos 300 TW (millones de millones de vatios). Se producen más de un millón de relámpagos por año en el mundo.
Por otro lado los rusos operan desde hace tiempo una instalación similar al HAARP llamada “Sura”, en Vasilsursk cerca de Nizhny Novgorod, capaz de transmitir 190 MW de ERP.
Existen tambien, otras instalaciones capaces de hacer lo mismo que el HAARP: EL HIPAS, cerca de Fairbanks, Alaska. El Observatorio de Arecibo en Puerto Rico. La Asociación Europea Científica de dispersión incoherente (EISCAT) opera una instalación, capaz de transmitir más de 1 GW de potencia radiada efectiva (ERP), cerca de Tromsø, Noruega.

Terminando, la energía que usa HAARP si bien es alta comparada con las estaciones comunes de radio, no es ni siquiera remotamente capaz de alterar la ionósfera, como para producir efectos amenazantes para la humanidad. He dicho.





















